jueves, 17 de marzo de 2011

"HAY UNA MAYOR COMPRENSIÓN DE LA POLÍTICA DEL GOBIERNO"


Por Eduardo Anguita

El presidente del Cels analizó el discurso de la Presidenta y el debate sobre la seguridad. Entrevistado en el programa Hoy más que nunca, que conduce Eduardo Anguita en Radio Nacional, Horacio Verbitsky, periodista y presidente del Centro de Estudio Legales y Sociales, analizó el discurso de Cristina Fernández de Kirchner frente a la Asamblea Legislativa y se refirió al debate sobre la seguridad, donde puso el acento en el retroceso que se observa en la integración de la Policía Bonaerense al sistema democrático.


–Horacio, en primer lugar me gustaría conocer tu análisis, tu mirada respecto de lo que fue la apertura de las sesiones ordinarias por parte de la Presidenta.–Me pareció un acto bastante distinto de los habituales, en un tono mucho más suelto, de alguna manera informal para un acto que, por el contrario, es de un gran nivel de formalidad. Con un cambio, incluso, en la forma de presentar los datos, con algunas hojas con cifras que le dieron mucha mayor fluidez a la exposición porque, evidentemente, no estaba pendiente de recordar ni el orden de los temas, ni las cifras exactas, lo cual, me parece, hizo más fluida la exposición. Por otro lado, tocó una serie de temas que forman parte del núcleo central de su gobierno, tanto en las cosas realizadas como en los proyectos para el futuro; con el anuncio, además, de la extensión de la asignación a las mujeres embarazadas a partir del tercer mes de gestación. Y con mucha naturalidad, incluso dialogando con algunos legisladores que estaban en sus bancas. A mí me transmitió la imagen de una persona más segura, más firme, más al dominio de las cosas que en ocasiones anteriores. Tal vez tenga que ver con el cambio de clima social, con el cambio cultural que se está verificando en la Argentina donde hay una comprensión mucho mayor que en años anteriores sobre cuál es la política del Gobierno y una valoración más positiva de sus efectos.El mismo día del discurso tuve la oportunidad de dialogar con Julio Piumato y Omar Plaini respecto de lo que podría haber significado para ellos un gran tirón de orejas y, sin embargo, tenían una disposición a dialogar, a problematizar eso que no era para nada crispada, una palabra que tanto fue mediatizado respecto del clima que se vivía. –Las orejas que estarían colgadas no eran las de Plaini y Piumato. Iba por otra letra del abecedario.–Me refiero a que el clima de diálogo de los dirigentes de la CGT hoy tiene un clima sin mayores tensiones, aun en tiempos de paritarias, en un contexto donde hay tensiones en la provincia de Buenos Aires respecto del peso de los diferentes sectores de poder que tiene el peronismo bonaerense. Sin embargo, el diálogo al interior del Frente para la Victoria, sus aliados, el justicialismo, es un diálogo bastante tranquilo, pero además en otros sectores de la sociedad y no solamente en la política. –Sí, eso es lo notable. Yo me refería a eso, no me refería ni a los sindicatos ni a la política, me refería justamente a un cambio cultural que se aprecia en toda la sociedad; y me parece que eso se refleja en la actitud más descontracturada de la Presidenta. Por lo menos es la impresión que yo tuve, además es muy impresionante cómo tiene toda la gestión y tuvo el proyecto en la cabeza, eso le da una gran fluidez a la exposición. A veces, las exposiciones presidenciales son una sumatoria de exposiciones sobre cada ministerio y los planes de cada ministerio. Aquí había una selección de temas en función de transmitir claramente una idea qué es lo que está haciendo este gobierno, qué es este gobierno, en qué se diferencia de otros y eso también da una gran seguridad a quien expone.–Le dedicó varios párrafos a algunos temas de seguridad. Uno muy descontracturado, cuando habló del tema de la confección de documentos, de pasaportes, que ya quedan fuera de la órbita de la Policía Federal.–Esto se complementa con el anuncio que hizo Randazzo cuando dijo que el trámite va a durar quince minutos y la entrega del documento va a durar quince días. Una cosa tiene que ver con la otra. Y además, algo que la Presidente mencionó pero no profundizó es que esto se hace con un procedimiento y tecnología desarrollado en el país; terminó con un enorme negocio que se inició con la presidencia de Menem y siguió con la presidencia de De la Rúa, con proveedores europeos que cobraban fortunas y que, además, luego se supo que parte de esa fortuna era para pagar comisiones a los funcionarios. Hay una investigación en Alemania, en Estados Unidos y también en la Argentina.–En diciembre del 2009 fue el pacto por una seguridad democrática donde estuvo toda la paleta del arco político y también social y el Cels que vos presidís fue el impulsor de esa iniciativa. Esto que está implementando Nilda Garré desde el Ministerio de Seguridad, ¿qué relación tiene? –Tiene una relación indirecta, no tiene una relación directa. Es decir, Nilda Garré no es una ministra que responda al acuerdo de seguridad democrática. Es una ministra que responde a lo que viene después del fracaso del modelo vigente anteriormente. Es decir, lo que nosotros impugnamos es un modelo de delegación de la conducción de la seguridad en la agencia policial sin conducción política, sin control, sin protocolos de intervención, sin respeto por los derechos humanos, eso hizo eclosión un año después de que nosotros presentáramos el documento, con el asesinato de Mariano Ferreyra el 20 de octubre con participación policial que se está analizando ahora en la Justicia. Hay pedido de indagatoria de cinco de los oficiales de policía que intervinieron ese día y en el mes de diciembre en la intervención de la Policía Federal en el desalojo del Parque Indoamericano, donde hubo tres personas que perdieron la vida. A raíz de eso la Presidente decidió crear el Ministerio de Seguridad y poner en manos de Nilda Garré un tema que se había vuelto muy importante. Yo supe además que el proyecto de creación del Ministerio de Seguridad había comenzado a rondar por la cabeza del ex presidente Néstor Kirchner poco antes de que ocurriera lo de Mariano Ferreyra y el asesinato de Ferreyra fue un impacto muy fuerte, tanto para la Presidente como para Kirchner porque se trataba de la primera muerte ocurrida con intervención aunque fuera indirecta de fuerzas federales desde 2003. Había habido episodios en las provincias con policías provinciales, pero la decisión anunciada por Kirchner en septiembre de 2004 de que en caso de concentraciones, movilizaciones, no hubiera agresiones policiales contra los manifestantes con armas de fuego había permitido que durante esos años no hubiera, como había habido en períodos anteriores, víctimas fatales. En este caso, el disparo no fue policial pero hubo claramente complicidad porque hubo una zona liberada y porque hubo un encubrimiento posterior por parte de la policía, no hubo filmaciones. La filmación que tiene que hacer por protocolo la Policía Federal se interrumpe poco antes del momento del asesinato, tampoco hay grabaciones de las comunicación radioeléctrica. Hay testimonios clarísimos de que dejaron pasar a los agresores para que pudieran ejecutar la agresión, etc. Eso fue muy conmovedor para Kirchner, por un lado por la muerte joven, pero además se veía que había un funcionamiento del Estado que estaba fuera de control y ahí él empezó a pensar en la creación del ministerio; luego lo concretó Cristina después de lo del Parque Indoamericano. Y los lineamientos generales de la política que está realizando Nilda Garré tienen que ver con los principios del acuerdo para una seguridad democrática, ésa es la relación que hay.–Nilda Garre anunció que el 21 de marzo, en la Biblioteca Nacional, va a haber una reunión donde se van a implementar sistemas de control ciudadano, de participación, lo que fueron los foros, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires durante la gestión de Arslanian. Uno piensa en esto y sería un cambio tremendo que en las 53 comisarías de la Federal y en las delegaciones del interior empiece a haber una porosidad en el diálogo con la sociedad. La pregunta que quiero hacerte es si advertís que el ministro Casal y el gobernador Scioli toman debida nota de esto o están atrincherados en el modelo tradicional de negocio político policial de la Bonaerense. –En la provincia existían los foros y siguen existiendo en algunos lugares, pero en otros lugares han sido desactivados porque evidentemente el ministro Casal prefiere un modelo de mayor autonomía policial, eso me parece claro.–Entonces, en definitiva, si tuviéramos que ver tu percepción respecto de si hay cambios o no hay cambios en la provincia de Buenos Aires qué tendríamos que pensar. –Ha habido muchísimos cambios en la provincia de Buenos Aires: se volvió a recrear la policía única, se desactivaron parte de los foros de participación ciudadana, se suprimió la llamada policía 2 que estaba avanzando gradualmente para modificar la cultura institucional, se devolvió un grado de autonomía extremo a la propia policía, se debilitó Asuntos Internos, se le devolvió a la policía el control del 911 que era justamente una instancia de control que daba mayor eficiencia. Porque el 911 no lo manejaba la policía, de modo que quedaba un registro y un control por parte de funcionarios civiles que ha sido prácticamente suprimido todo eso. Ha habido muchos cambios a mi juicio negativos al respecto y ha habido además una política de limitación de las posibilidades de excarcelación, aumento de la tasa de prisionización, énfasis en un proyecto inmobiliario de construcción de nuevas unidades, ha sido una auténtica contrarreforma.

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