jueves, 10 de septiembre de 2009

FIDEL ARREMETIÓ CONTRA LOS EEUU



Fidel Castro retomó sus reflexiones escritas y afirmó que su propósito es demostrar el “inmenso grado de hiprocresía” y la “ausencia total de ética” del gobierno de Estados Unidos. Tras la reciente desclasificación de documentos de la CIA entre los cuales se detalló un intento de asesinar al líder cubano, éste insistió en sus denuncias sobre los numerosos planes para intentar matarlo de sucesivas administraciones norteamericanas a las que se ha enfrentado desde hace casi medio siglo, en el extenso artículo de su serie “Reflexiones” que publica el periódico oficial Juventud Rebelde. Instó a la CIA a seguir desclasificando documentos.


Castro recordó entonces el año de 1960, el sabotaje y la explosión del barco “La Coubre” que traía fusiles FAL adquiridos en Bélgica y también los intentos financiados desde Estados Unidos de generar una contraguerrilla como apoyo al desembarco de Playa Girón (1961), ambos intentos derrotados. El convaleciente mandatario hizo memoria sobre las primeras armas compradas a la Unión Soviética y a la República Checa, únicas naciones dispuestas a vendérselas en medio de las presiones de Washington. Además rememoró sobre la infiltración de agentes y las traiciones de aquellos años. “He sobrevivido a numerosos planes de asesinato”, destacó Castro, e indicó que un estudio de la oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado calculó en más de 600 los planes pensados para matarlo.


Paralelamente, Castro consideró como determinante en las relaciones con Washington su histórico encuentro con el vicepresidente Richard Nixon en abril de 1959, apenas tres meses después del triunfo de la revolución y cuando viajó al vecino país invitado por el Club de Prensa.


Jugosos detalles sobre la opinión de Nixon sobre Castro y el desencuentro tanto personal como político entre los dos líderes fueron revelados por documentos desclasificados.


“Ni un alumno de enseñanza primaria espera recibir tantas clases juntas sobre democracia, anticomunismo y demás materias en el arte de gobernar”, dice Castro con ironía en su columna.


Según los documentos desclasificados, el estadounidense se muestra poco optimista sobre el cubano en el cual ve una tendencia a dejarse arrastrar por el comunismo y a quien le hace toda clase de regaños.


“No era un militante clandestino del Partido Comunista, como Nixon con su mirada pícara y escudriñadora llegó a pensar”, comentó Castro. “Si algo puedo asegurar, y lo descubrí en la Universidad, es que fui primero comunista utópico y después un socialista radical”, agregó el mandatario. De allí en adelante, los desencuentros siguieron con casi cinco décadas de hostilidad endurecida bajo la actual administración del presidente George W. Bush.

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